miércoles, 7 de marzo de 2018

Diario De Un Sintozoide, Dia 1 (Primera Parte)

Hola a todos y bienvenidos a Oráculo del sur.
Mi nombre es Dante y soy miembro activo de esta asociación juvenil de parla. Hoy les traigo algo muy personal, es ni mas ni menos que las aventuras y desventuras de uno de mis personajes en una partida de rol del juego "Superhéroes Inc", que os traeré en diferentes tomos. El texto esta escrito como si de una transcripción de un vídeo-diario se tratase, sí, al estilo de los vídeo-diarios de las películas de ciencia ficción en la que los científicos explican en que la han cagado. Por este mismo motivo algunas de las expresiones que usa el personaje se leen un tanto difíciles, por que no están pensadas para ser leídas, sino interpretadas.

Tras esta aclaración permitirme describiros al protagonista de esta historia:

Un chico de unos 20 años, alto de 1´80-1'85. Piel blanca ligeramente quemada por el sol, de pelo corto, peinado de punta, color castaño oscuro y ojos marrones. Pesa entorno a unos 90kg, esta fuerte. Lleva una camiseta negra sin ningún tipo de detalle, bastante ceñida que permite contemplar sus músculos bien definidos, aunque no muy grandes; y unos vaqueros azul oscuro.

Ahora que ya estáis puestos en tesitura os dejo ESTE LINK CON EL PDF de la historia(recomiendo esta opción a quien nos visualice desde un dispositivo móvil), y la misma historia aquí debajo, espero que lo disfrutéis y no olvidéis comentar y compartir con vuestros amigos.
Diario de un 

SintOzoide

3 de marzo de 2018 /2021
Abriendo diario de abordo...
Mi nombre es... Onda, supongo...
Es 3 de marzo, han pasado 2 días, bueno 42 horas para ser exactos, desde nuestra última salida a la sangría... pero... pero algo ha salido mal, no hemos vuelto al 2018...
Han pasado 3 años desde nuestra partida, no conseguimos contactar con nuestros compañeros, amigos o familia, ni siquiera Elizabeth, nuestra IA, es capaz de contactar con Calibre, su creador... los damos por muertos... Un momento... Starlaw parece haber contactado con Azrael...


(10 minutos más tarde)


Aparentemente no hemos hablado con Azrael, era una IA hablando en su nombre pero nos ha confirmado que Azrael está vivo, y que “su plan” no ha cambiado, sigue esperando que le traigamos a Eva... Pero el mundo... no está... está destruido.... hemos fracasado en nuestra misión... ya no hay nada por lo que seguir luchando... Realmente nunca he sabido porqué lucho, porqué seguí a “Fuerza Zero”... ¿Por qué era lo correcto...? ¿Realmente era lo correcto?


(2 minutos de silencio)


Deberíamos haber empezado estos diarios cuando todo empezó, narrarlo todo, por si fracasábamos que otros pudieran recoger el testigo si algo nos pasaba... pero bueno...
Empecemos desde el principio:
(¿El principio? ¿Cuál es el principio? ¿Dónde empecé?)
El principio de mis recuerdos, es, una mentira... Como mi vida fuera de esto.


Recuerdo, aunque sean recuerdos falsos, una infancia feliz, con dos padres que me querían... Mis... ¿Padres? He dado por hecho que eran falsos al igual que el resto de mi vida, pero, ¿hasta qué punto es cierto? ¿Me crearon así y me introdujeron los recuerdos ficticios? Tendría sentido, pues no recuerdo nada malo de mi pasado, todos son momentos felices, supongo que con la finalidad de crear un individuo con una salud mental estable... (¡JA!) No recuerdo tener amigos, de hecho, aunque recuerdo ir al colegio, por mucho que me esfuerce no recuerdo el nombre ni el rostro de ninguno de mis compañeros.
Pero eso también es algo propio de la mente humana, es imperfecta, olvida muchas cosas, ¿será síntoma de que me crearon siendo un niño y crecí? ¿O “nací” siendo como lo que soy?...


Perdón, me disperso. Sí, infancia feliz, dos padres, creo que aún no lo he dicho pero tenía nombre humano. Mi nombre era Cole MacGraham, titulado con honores en la universidad de ingeniera, con especialización en telecomunicaciones. Después me apunté al servicio militar...
No recuerdo haber tenido novia, ni novio... ni siquiera sentir atracción sexual de ningún tipo...
En el servicio militar recuerdo a un general fijarse en mi, me propuso para un programa de hipersoldados. Decía que tenía las características necesarias para el programa: fuerte, resistente y una voluntad de hierro. No me lo pensé dos veces y accedí a participar. Siempre pensé que había nacido para algo grandioso, como si mi destino fuera salvar el mundo.
Me volví más fuerte, más ágil y aguantaba golpes increíbles, además lanzaba energía, según los científicos, microondas, aunque era capaz de focalizar la energía a través de cualquier punto del cuerpo me resultaba mucho más sencillo lanzarlo a través de las manos. Además había adquirido la capacidad de volar, aunque sinceramente nunca me gustaron mucho las alturas. Me habían convertido en un meta-humano, por aquel entonces eran pocos los seres así y siempre me habían despertado mucha curiosidad, así que me sentía bien al haberme convertido en uno de ellos. Ingresé en una unidad especial de combate en el extranjero en 2011, aprendí a dominar al completo mis nuevas habilidades...
Recuerdo que en dicha unidad, años más tarde, sobre el 2014, recibimos una orden, una orden que no acaté... y me volví contra mis propios compañeros... ¿Qué me ordenaron? No consigo recordarlo...


Lo siguiente que recuerdo es despertar en la base de “Fuerza Zero”. Un tal Ciclón se me presentó como líder de este grupo.
Por lo visto, tras mi... ataque de rebeldía, el ejercito me envió a una base especial de contención para meta-humanos... en la Luna. Se declararon como mis salvadores, Fuerza Zero quiero decir. Y una búsqueda superficial por la red me permitió ponerme al día de lo ocurrido. Por lo visto los meta-humanos se volvieron algo normal tras algo conocido como “el evento blanco”. Muchos grupos de héroes y villanos habían nacido y Fuerza Zero... Bueno... Los Estados Unidos no eran muy “fan's” de este grupo, y mi búsqueda parecía apuntar que eran más los desastres que causaban, que los que solucionaban. Pero una cosa sí tenía clara, intentaban hacer el bien.


El grupo inicial que conocí estaba formado por, Ciclón, Starlaw, “El negro”, Ulric, Geomante, Superboy ”yyyy” Entropia:


Ciclón, que se declaraba líder del grupo, lo cual me parecía muy atrevido por su parte.


Starlaw, digamos que conocí poco de “este” Starlaw cuando llegué.


El negro”... hay quien dirá que es muy racista, pero tras meses como compañeros nunca le he oído decir su nombre. No solo todos le llaman negro, él mismo se llama “el negro”. ¿Será su nombre? Tal vez, ¿su nombre de Superhéroe?


Ulric, un “dios”(leido con voz burlona), físicamente una mezcla entre el capitán América y Thor, pero mentalmente... (uff) al principio creí que simplemente tenía la edad de un niño de 10 años.


Geomante”, un ser mágico, que en menos de 5 minutos descubrí que perdió las piernas, las acababa de recuperar y al rato de conocerlo perdió un brazo. (¿Donde me he metido?)


Superboy, ¿conocéis al famoso Superman? Pues igual, pero en adolescente, superfuerza, superagilidad, supervelocidad, todo súper. Una copia perfecta, de hecho, un clon; medio Kryptoniano medio humano.

Había algunos más, como Halcón Sangriento, que no llamaron mi atención. En el caso del nombrado, por ser un simple niño jugando a videojuegos en el centro de la base, lo cual era llamativo, pero no comparado con el resto de la situación... salvo por, “Entropia”, a la que cariñosamente apodé “la súcubo” cuando me describió sus habilidades. No sé mucho de su vida anterior solo que fue rescatada conmigo y era doctora, o farmacóloga, o algo así, y decidió, al igual que yo, unirse a Fuerza Zero.


Decidí”, como si me hubiera quedado alguna opción. Un grupo de desconocidos me secuestró, y no podía volver, pues no quería ser encarcelado. Ir a casa tampoco era una opción, evidentemente mis “padres” iban a estar vigilados, así que dentro de lo malo... Pertenecería a un grupo de iguales, que tal vez no con la mejores ideas pero si con las mejores intenciones, hacia el bien.


Tanto yo como “la súcubo” nos estábamos adaptando al grupo. Practiqué un poco mis habilidades bajo la atenta mirada de Ciclón, él cual deseaba ver de que era capaz. Me presenté como Onda, adoptando hasta hoy el nombre. No dije nada, pero evidentemente notaba como el encarcelamiento había mermado mis habilidades. No me sentía cómodo volando, y mis miedos a las alturas no ayudaban. Mis rayos de energía los notaba más poderosos, pero sin duda había perdido control, antes focalizaba mejor la energía y era mucho más preciso.


Seguí sin decir nada, pero en ese momento decidí usar mis habilidades físicas mejoradas en lugar de esos poderes.
Pude ver las habilidades de la súcubo, absorción de vida, energía y poderes. Supongo que ahora entenderéis el porqué de su mote. Estuve desde el principio más cercano con ella, en parte también por que éramos los nuevos y estaba menos metida en todo este tema.


(Llaman a la puerta, el micrófono no registra nada pero aparece la imagen de una mujer de pelo moreno con gafas, no se ven bien sus ojos, lleva una bata blanca de medico, una bandeja de comida y, por algún motivo, una gabardina marrón en el brazo. Le entrega la bandeja de comida, es una cerveza y un par sándwiches vegetales. El sintozoide se sienta y empieza a comer)



Gracias por haber leído Diario de un sintozoide, si tienes alguna queja o alguna pregunta puedes realizarla en los comentarios, en las redes sociales de la asociación o a mi personalmente desde mi Tw: @IronSlavesFury

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